Con este post voy a despedir la
asignatura, pero no va a ser un post normal digamos, va a ser un post en el
cual yo mismo me evalúe, he aquí lo especial de este post, algo que nadie nos
había propuesto hasta ahora en la carrera, algo que casi nos suena a chino, una
“auto-evaluación”.
Primero de todo, destacar que,
cuando empezó el curso, todos, bueno, voy a hablar de mi caso, por eso se llama
autoevaluación… Cuando empezó el curso tenía la idea un poco preconcebida que
solemos tener sobre la expresión, ese tipo de mito por el cual pensamos que la
expresión es un baile, un teatro, algo así tirando a lírico, algo como muy ñoño
en ciertos aspectos, al menos esa es la idea que la sociedad nos da de la
expresión, pues bien, TODO lo contrario.
Gracias a esta asignatura he
confirmado que cualquier cosa hecha con el cuerpo puede considerarse expresión corporal, siempre que
exprese algo, valga la redundancia.
No es necesario que sea una
coreografía complejísima o una escenografía espectacular, cualquier pequeño movimiento
o roce que nos llegue personalmente puede expresar más o sernos más
significativo que un cuatrimestre entero de clases magistrales. Esto es así,
con esta asignatura hemos aprendido muchas cosas, el valor de la expresión en
sí, un valor enorme para cada persona si se sabe cómo hacerla partícipe, una
práctica que se puede llevar a cabo en cualquier lugar, con cualquier objeto,
con una mísera botella de agua como hicimos en clase, no hace falta más que
imaginación y ganas, muchas ganas…bueno, y poca vergüenza, pero eso es más
secundario.
Dicho esto no quiero valorarme a
mí mismo como lo harían en una evaluación normal, es decir:
- Asistencia X%
- Participación X%
- Trabajos X%
- …
No, he asistido todo lo que he
podido, porque suelo hacerlo y porque esta asignatura me llamaba a hacerlo, además,
lo poco que he faltado ha sido por causas médicas.
He participado mucho, pero he de
decir que una vez echo la vista atrás lo he hecho menos de lo que me hubiera
gustado, eso se lo debo a la vergüenza, ese sentimiento que está ahí siempre,
aun habiendo hecho mil exposiciones y un par de obras de teatro siempre me
cuesta arrancar, pero al final supe lidiar con ella y participar en todas las
actividades finales, más que nada porque una vez lo has hecho compensa, digamos
que sale más rentable salir delante de la clase y enseñar algo que has
trabajado con ganas antes que quedarte en el suelo mirando lo bien que se lo
pasa el resto cuando lo hace.
Por último, diría que mis
trabajos audiovisuales como expuestos en clase llevan mucho trabajo detrás, y
sí, lo llevan, pero la verdad es que me da igual resaltarlo más o menos, yo sé
cuánto he trabajado y cuánto lo ha hecho mi grupo, así como sé el esfuerzo que
he/mos puesto y los buenos ratos vividos, por ello, en este aspecto, la nota
para mí más alta ha sido esa risa, ese aplauso del público (de nuestros
compañeros, claro está), ese “que chulo ha estado, tío” y ya como colofón la
enhorabuena de Jorge, que algo sabe de esto.
Ahora que hablo de Jorge, he de
darte las gracias por brindarnos la oportunidad de trabajar mediante esta
metodología, rara y diferente al principio, pero la cual, creo, nos ha hecho
disfrutar y experimentar cosas nuevas y diferentes, algo necesario y escaso en
nuestra carrera.
También es de destacar lo que
siempre nos has intentado transmitir de la actitud crítica, esa metodología por
la que tus compañeros te llaman algo así como “loco” en el departamento según
nos contaste, esa metodología que me gusta y la cual comparto, esa mirada
crítica es la que necesitamos ahora, tanto maestros como el resto de
estudiantes, para dar un vuelco a la mala situación a todos los niveles en la
que vivimos.
Resaltar también este proceso de
auto-evaluación es un proceso humanizador el cual presenta un reto para llevarlo
a cabo frente a los procesos que se utilizan hoy día y que, como he dicho al
principio, poco o nada hemos visto en la carrera y, aunque tendrá sus pros y
sus contras, creo que es un modelo de evaluación en la misma sintonía que la
asignatura el cual, si todos somos honestos, puede ser una práctica muy sana y
aquí subrayo la capacidad de Jorge, al menos en mi caso, quien ha conseguido
que no me importe la nota de los demás, sino que sea honesto, mire mi trabajo y
sea coherente con ello.
Ya para acabar, en relación con
capítulo VII “La auto-evaluación como práctica promotora de la democracia y la
dignidad” de Juan-Miguel Fernández-Balboa Balaguer, voy a proceder a contestar
las preguntas que en él se plantean para completar mi auto-evaluación.
¿Qué es lo que he hecho?
Disfrutar. He asistido a
prácticamente todas las clases con mucho gusto y he participado en ellas
(diversos transits, piezas musicales y yo, pruebas de “opos”, teatro de
pies…), y las que no, como he dicho antes, fue debido a una operación.
He llevado el blog al día, he añadido
contenidos extra y creo que no soy quién para evaluar mis trabajos
audiovisuales, pienso que hay que verlos y con eso se ve el trabajo que
conllevan y las ganas y el empeño que en ellos hay puestos.
¿En qué formas he contribuido
al aprendizaje de los demás?
Difícil pregunta, la verdad es
que no sabría decir cómo lo he hecho, supongo que de la misma manera en la que
ellos lo han hecho conmigo, es decir, cuando veía a algún compañero salir
delante nuestro y disfrutar crecía en mi ese cosquilleo por sentir lo mismo y
ser yo quien estuviera ahí, delante de todos, sin vergüenza, aprendiendo y
pasándolo bien.
Cada vez que he “satisfecho” ese
cosquilleo digamos, aprendía un poco más de mí en este ámbito y vivía “a tope”
la experiencia, por eso, si he logrado despertar ese sentimiento en alguno de
mis compañeros creo que habré favorecido en parte su aprendizaje y me sentiré
muy orgulloso de ello.
¿Qué he aprendido?
Que si hubiera habido un poco más
de esa expresión, de ese pequeño contacto, de esa charla honesta muchas cosas
no estarían como están. Que la expresión es un arma muy potente en la enseñanza
si se sabe trabajar y que cada día podemos aprender nuevas cosas, tanto de
nuestros alumnos como de nosotros mismos.
¿Cómo pienso utilizar estos
conocimientos en el futuro?
Como mínimo montando pequeños
teatrillos y transits en el lugar donde trabaje en un futuro.
Intentando enseñar a los alumnos
a ver más allá y haciendo que conozcan un poquito más la expresión más allá de
los clichés que he comentado al principio.
¿Cómo me siento tras este
proceso de aprendizaje y evaluación?
Se podría decir que realizado, me
ha gustado lo que he hecho, estoy contento con ello, incluso querría hacer algo
más, me explico, me quede con las ganas de doblar alguna escena más de película,
volvería a grabar mis trabajos para que fueran mejores y haría temáticas
diferentes a las que he hecho para verme en esa tesitura.
En cuanto a la evaluación creo
que estoy siendo honesto, la verdad es que estoy disfrutando de esta práctica
echando una mirada hacia atrás y viendo lo que hecho y lo que no.
Aún así después de ponerme la
nota se me va a quedar como un pequeño “runrún” ya que ojalá fuera tan valiente
como la alumna que Jorge nos contó y me diera igual la nota, pero tal como
están las cosas en la Universidad y en el tema becas me temo que necesito algo
de nota para no pasar otro año sin recibirla y temiéndome lo peor.
Una vez dicho esto y antes de
contestar la última pregunta, ya que he hablado ahora de la nota y de esta
cobardía que tengo, después de todo lo expuesto anteriormente y repasando mi
aportación creo que me merezco algo entorno al 8.5, ya que, como he dicho,
estoy de satisfecho con lo que he hecho pero me he quedado con ganas de más y
de hacerlo mejor, pero bueno…tiempo al tiempo.
Si pudiera empezar de nuevo,
¿qué haría diferente y por qué?
Esta pregunta si que la tengo
clara, participaría ese día o dos días que no lo he hecho, es decir, lo haría
todos los días, aun no habiendo preparado nada y haría lo que he dicho en el último
párrafo de la pregunta anterior.
Una vez contestadas las preguntas
pongo punto y coma a esta asignatura, puesto que espero que no acabe aquí este
tipo de metodología y esta curiosidad generada, doy las gracias a todos los
compañeros, en especial a mi grupo de blog y momento erótico, y, por supuesto,
a Jorge por ser ese “loco” que cambia la metodología tradicional por algo
novedoso y efectivo aunque sus propios compañeros alucinen con estas medidas y
le tachen de eso, de un loco.
Pero bueno, como dijo Goethe “La
locura, a veces, no es otra cosa que la razón presentada bajo diferente forma”.
Humildemente, Víctor Balaguer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario